Te veo entrar por mis pupilas y acariciar un ladito de mi alma... Te veo llegar entre risas y desprender una aurora de magia... Te veo sentirme en cada mirada, en cada beso y tocarme hasta los huesos... Te siento amándome como los amores de los viejos, despacito pero sin miedos... Te veo oírme con tu mente que desconecta cada una de las dudas que se hacen ausentes... Te siento olerme con tu tacto y me erizo de amor con cada paso, al pasar por mis caderas, espalda y al bajar mi cremallera... Con tus manos logras desprender el perfume del amor que tenía guardado... Te pienso pensándome y se me dibujan mil sonrisas, las mariposas azules se mueven con la brisa que se origina en mi imaginación, el latir de mi corazón y el estallar de mis sentidos por tan solo haber cruzado tu nombre con el mio en la idea recurrente de conocernos antiguamente... Somos un amor antiguo que se renueva con cada mirada, con cada locura y con cada carcajada... Somos un amor de esos de instantes eternos y de besos de madrugadas que con aroma a café se despierta y con libertad se engalana. Te veo llegar mirándome y susurrándole palabras a mis ojos, te veo llegar y mis sentidos se comienzan a despertar... Te vi llegar y no sabía que nos llegaríamos a Amar... Te vi... Y ahora en mi corazón estas.
lunes, 17 de noviembre de 2014
Te conozco de antes
Sentirte es como escuchar las olas del mar. Besarte es sentir una explosión Volcánica en mis labios. Olerte es viajar al bosque y regresar energizado. Mirar tus ojos es ver el cielo azul en una mañana cuando aún se puede observar la luna, tocarte es acariciar la suavidad de la brisa y despertar contigo es... Sentir el cielo, volar entre el arco iris al rozar tu mano y navegar entre nubes cuando tus labios armonizan palabras para mis oídos. Creo que todo eso ocurre porque tu alma y la mía ya se conocen de antes, antes de la carne y los gustos, antes de que fuésemos vida y cielo... Antes, cuando aún pernoctaba en el aire la esencia de la magia... Porque nos conocemos de mucho antes. Quizá de otras vidas o tal vez de otras dimensiones o en sueños quizás... En viajes astrales o pudiese ser que somos un constante deja vu, quizá nos hemos visto en otras galaxias o cuando nuestras almas salen de nuestros cuerpos a juguetear con la vida, caminando por el mundo y hechizadas entre sueños y encantos...
martes, 11 de noviembre de 2014
¿Vida y Muerte?
Las palabras se las lleva el viento como dicen... ¿y los sentimientos que? Cuando el cuerpo muere ¿se los lleva el alma o se quedan con la carne catectizandos en cada músculo mientras se van pudriendo... mientras los gusanos se agasajan con la putrefacción de aquello que fue dolor, sangre y plaquetas hasta que sucumbe en el polvo y se descoloca de la superficie terrestre? ¿Aquéllo que fue alegría y locura a donde se va cuando se muere? ¿El alma es inmortal o también es decapitada por la trágica y segura idea de la muerte? Los sentimientos y el alma se abrazan con la muerte, suceso que le pone fin a la vida como se conoce... ¿pero a donde va? ¿Quien se los lleva? ¿Que lo dirije? ¿Morimos y renacemos o renacemos para morir? quizá porque ya tantas vidas han pasado y llevarla a cuestas, a rastras no sea la respuesta, seria mejor entregarse al misterioso desatino de seguir el destino que intentar sobrevivir con el cúmulo de karmas que maquillan la realidad logrando hacernos creer que todo lo que ocurre es nuestra responsabilidad. La muerte es el orgasmo del destino donde este sucumbe en el placer idílico de la vida. El destino es el vehículo donde viaja la muerte coqueteandole a la vida. Y la vida es una niña virginal con episodios esquizofrenicos que bebe tragos de sarcasmo y mentiras, acompañado de un cóctel de amor y energía el cual contiene además soledad y compañía... En el fondo de los fondos se encuentra el trascender, un tipo callado, bohemio, intelectual y espiritual que no espera nada a cambio. Y que a veces con lo escuro se tiende a escudar queriendose ocultar... A la vida le gusta el trascender, el cual es esposo de la muerte y todo se convierte en una tragicomedia dramática barata si no se sabe elegir. Y en fin Existir, existiendo... Vivir, viviendo... Morir, muriendo... Trascender, trascendiendo. Entonces... ¿la vida es el destino que lleva a la muerte donde trascendemos?
jueves, 30 de octubre de 2014
Breve nostálgica despedida
Y
emprendió la marcha luego de acomodar el equipaje cargado de sueños, de vida y
éxitos...
Este sería quizá su último viaje como lo que
aún era, la chica bohemia cargada de ideales y futuros esperanzadores, un hueco
en el corazón y el alma rasgada por la emoción le dice adiós a esa mujer que
tanto ama, a la que le dio el ser y así lo volvió hacer...
Un
par de te amos que se guardaban en el bolsillo salieron como ave que se deja
caer al vuelo, con la entereza de una
mujer hecha y derecha, la nostalgia de chiquilla que le insistía en que
hecharse a rodar esa lágrima, esa pobre lágrimilla atolondrada de tanto pavor y
felicidad…
Una
señora observa el cuadro desde la distancia con una media sonrisa a entrever en
sus labios y los ojos como esos que dices que se han identificado con la
situación. Y al cerrar la puerta del autobús se desparrama en llanto, la lluvia
de sus ojos toca su alma y roza la confusión de no saber si el río que se
encausaba en sus mejillas era de alegría o dolor. Alegría de concluir ciclos o
dolor de dejar esos ciclos y emprender una vida independiente y autónoma... de
miedo tal vez o simplemente una característica del recuerdo baldío de tantos
años haciendo el mismo viaje.
En
su mente repasa las veces que lo hizo, la gente que la acompañó, las maletas
que llevó y el cansancio que dejó. ¡Las cosas han cambiado tanto en cinco años!
Ya no era aquella chiquilla que jugaba a ser adulta en una ciudad de pobres
corazones, la ciudad de las palabras
vacías y sentimientos Superficiales... ella agradece todo lo que esa sombría
ciudad le mostró. Ahora sola y con sentimientos regresivos va sentada en ese
colectivo, decidida a culminar la meta por mucho que eso ahogue el corazón de
incertidumbre y melancolía. Quizá no vuelva a ser la chica bohemia de los
ideales de oro pero siempre tendrá una ventana que mirar y un papel para
escribir abriéndose la mente y el alma. Y emprendió la marcha lista para
comenzar, para amar y enseñar... para conectar y dejar ir las cosas así como el
ave se hecha a volar soltando la vida y agarrándose al viento para no flaquear
ni dejar soñar.
miércoles, 10 de septiembre de 2014
No Quiero
No quiero ser de esa gente que ama el hecho de estar amando a una persona que realmente no ama. No quiero ser de esos que frustran el futuro de conocer un amor estable por estar empapado del pasado y remojado de recuerdos. No quiero ser de esos solitarios que se pasan la vida esperando algo que no les va a llegar porque eso ya se fue. No quiero anclarme a un puerto muerto de vida y carente de amor mutuo. No quiero pasarme la vida lamentando algo que no me acompañó el resto de lo que queda de ella, ni mucho menos deseo estar cada febrero, cada marzo y cada diciembre extrañando la presencia de alguien invisible, inexistente, de alguien que ya murió, que se sepultó así mismo con cada acción, con su verbo y con mi dolor. No quiero tener la inalambrica idea de que él me puede acompañar a donde yo deseé, porque el amor que tengo me lo lleve conmigo, pues es la peor manera de cavar mi propia tumba. Ni tampoco deseo soñar con un fantasioso regreso prometedor, el cual afirme mi seguridad y el ego tenga agasajos con la venganza. Ademas no quiero seguir imaginando esa conversación dramática que matice el dolor profundo de su ser y en el cual yo salga victoriosa de su querer. No quiero que me pasen las horas sentada frente a la puerta y mirando el reloj esperando que mágicamente aparezca y me diga perdón. No quiero que cada calle contenga su nombre y me impida vagar cada noche sintiendo la frescura de la soledad o de otras compañías. No quiero degustar el sabor de cada lagrima y dormirme llorando cada noche. No estoy dispuesta a seguirme perdiendo por no dejar ir su recuerdo. No, tampoco aspiro a ser de esos que conjugan amor con dolor y creer que vale la pena. No es mi objetivo protagonizar el cuadro tétrico de aquellos que parecen morir de amor. Y como veras tampoco espero seguir esperando que la vida se apiade de mi existencia, que algún día se sonría y mientras, siga pecando de mártir. No espero, no quiero, no deseo que nada de esto suceda o vuelva a suceder...
Al amarse resulta útil amarse de valor y decisiones, de valentía y acciones, para que sucedan cosas nuevas, permitan olvidar las penas y sentir la sangre que corre por las venas... Ya no quiero nada de eso, solo deseo estar sentada con la frescura del mar, abrazarme con la vida y que el amor fortuito me seduzca y aquel viejo amor me de la despedida, sentir el equilibrio de mi fuero y las apaciguadas mareas de mi mente permitiéndome vivir el presente y hacer el amor con la mente del ser que me muestre el espíritu del amar sin tener que temer.
Al amarse resulta útil amarse de valor y decisiones, de valentía y acciones, para que sucedan cosas nuevas, permitan olvidar las penas y sentir la sangre que corre por las venas... Ya no quiero nada de eso, solo deseo estar sentada con la frescura del mar, abrazarme con la vida y que el amor fortuito me seduzca y aquel viejo amor me de la despedida, sentir el equilibrio de mi fuero y las apaciguadas mareas de mi mente permitiéndome vivir el presente y hacer el amor con la mente del ser que me muestre el espíritu del amar sin tener que temer.
lunes, 4 de agosto de 2014
Puntos suspensivos
Y si nos damos puntos suspensivos…
acentuamos las buenas experiencias y le ponemos mayúsculas a aquellas palabras realmente
importantes como Amor… si nos damos unas líneas donde no entre por ningún motivo
el vocablo dolor… y si nos creamos un párrafo de esos que nadie se espera en
ninguna novela… si nos las damos de excéntricos y originales arrancando las
lagrimas de estos finales que todo el mundo nos escribe…
Si nos damos unas prosas y uno que
otro verso… si en lugar de desmayar y vagar solitarios nos damos un beso… toda
novela apasionada tiene un desenlace, algo que nadie espera y si nosotros somos
el enlace que no se quiere separar… y si nos damos unas comas, para tomar aire
y continuar… Regálame unas líneas que contengan amor y poesía, no final y tristeza…
Regalémonos una sangría que nos
represente, de esas que dicen que algo aquí estuvo presente y que no estará ausente
en nuestros corazones… y si exclamamos
¡Te amo! Y cometemos un error literal, decir que no era real, que el escritor
se equivocó y tenemos que recomenzar. Y si nos planteamos unas dudas, digo,
para crear un poco de incertidumbre al lector ¿no todo tiene que terminar mal?
¿Podemos amarnos más allá del final? ¿Podemos volver a crear? ¿La magia se
reavivará? Hay tantas respuestas a estas preguntas, la cuestión radica en
responderlas ¿verdad?
Y si en vez de finales dorados,
trucos inimaginados y saboteos mentales, le damos un poco de coraje a esta
historia… y si llueve a cantaros y vos me miras
a los ojos y me dices… ¡TE AMO! Así en mayúscula como se deberían
escribir las cosas importantes… y si subrayamos lo que siento cuando me miras… siento
que mi alma se compone y que las grietas de las emociones ya no duelen, siento
que respiro en el respiro de aquellos personajes que mi mente creo para amar,
me siento niebla y sol, siento el frio del amor que me acobija en las sabanas
acaloradas de las placidas rendijas del amor, siento que me encuentro con Dios
y el diablo me sonríe, siento la dicha de existir porque en ese momento tus
pupilas acarician las mías en el circulo café de tus ojos.
Y si acusamos de plagio y usurpación
a este escritor que profano la historia que sería nuestra, si le decimos a ese
señor destino que se vaya y comenzamos
todo otra vez… y te pregunto esto porque yo ya hice los papeles solo falta que
me firmes y te entregues y pensaras que todo este texto está mal redactado, no
hay preguntas en todos lados, pero no hacen falta cuando el alma no desea
proponer, solo deja que el ser elija libremente, sin signos de interrogación
insolentes que agudizan la presión en lugar de situar el amor. Escríbeme una
carta si aceptas firmar mi documento, de garantía solo tengo para darte… mi
amor y mi arte…
viernes, 1 de agosto de 2014
Vencimiento
Mientras más me alejo
Tu más cerca te encuentras, trato de arrancarte,
Olvidarte en un silencio barato
Secuestrarte de mi vida y abandonarte en un lamento
Siendo sinceros, no te olvido pero tampoco te recuerdo
A veces esperar es la peor manera de desesperarse
Y mi desesperación cumplió su fecha de vencimiento
Que ambigua es la energía cuando no fluye entre los dos
Porque siempre me limito a esperarte a vos.
Hoy no quiero, aunque me duele, aunque te extrañe
Y no me recupere
Hoy no vivo, para vivirte
Hoy no pienso para sentirte
Hoy es hoy
El pasado se quedo atascado en algún lago de esos de mi memoria
Ahogado por la desilusión y la desesperanza
Por ese amor maldito que decidiste tenerme
Pero que cada vez, se encuentra más ausente entre mis desvelos
Y te vences como esos productos en los anaqueles
Te vences, como se venció el vino de tus ojos
Te vences, como mi amor, se vence
Te vences, en mi vida como aquellas despedidas
Te vences, como las lagrimas que ya no te lloro
Te vences, como el brillo de las estrellas en un día soleado
Quisiera adquirirte, disfrutarte, prepararte y degustarte
Pero mi vida no está lista para cocinar tan extraño manjar
Tampoco lo está para disfrutarlo
Y sigues venciéndote con las ganas de disfrutarte
En un mundo paralelamente mágico
Donde el dolor no se sienta, donde las cosas no pesan
Donde no te venzas.
Pero te vences y yo me venzo
Caducamos, aguantamos y renunciamos.
Apago la tele
Entonces apago la tele e intento escuchar el silencio, bueno, lo más parecido a ello es la nada acompañada del ruido del aire acondicionado. Escucho mis pensamientos en forma consciente y llegan de inmediato esas escenas de amor que vuelven fluida las ideas. ¿Acaso vivimos solo por y para el amor romántico? Bien lo dijo una sabia amiga “el amor romántico es solo un accesorio del Amor” y si, al Amor deberíamos ponerle mayúscula siempre, así como cuando escriben Dios.
Amor es pintar de rojo las paredes del alma, el Amor son esas cosas que ocurren a menudo y que solo los enamorados perciben, como el caer de la lluvia, la brisa que acaricia rostros tristes, la sonrisa de un extraño... En fin esos momentos mágicos que llenan de energía el ser y que los que mecen su alma en rencor y odio no pueden ver. Amar es estar amando cada cosa que pasa, cada cosa que amas y seguirse enamorando de la idea de amar.
Luego escucho nuevamente el silencio, la brisa superficial del ventilador de los recuerdos, acariciando mis lagrimas que se secan cuan sentimiento fugaz aparece, creyendo ser parte de otro cuerpo, otro tiempo y no de mi, pero es así, el Amor es sentir… también es soledad, es sentirse fuera de sí a veces, es sentir el abrazo fortuito de estar con nadie, sintiendo los pensamientos atolondrados de las pasadas relaciones, de los pasados amores y de los objetos a quien no se les puede amar.
Amor es un hueco en el pecho empañado de melancolía, son gotas saladas que seducen a la alegría, que se va esfumando cuando el ocaso del presente se diluye en el pasado, Amor no es dolor evidentemente, es simplemente la construcción de una idea que canaliza sentimientos y reacciones que rosan corazones que solo actúan por fuerzas voluntarias y altruistas llevando en su rostro las vendas que ciegan las razones estupefactas del sentido, de la cordura y la amargura.
El lado oscuro del Amor, no tiene rosas ni chocolates, no tiene garabatos ni risas, contiene soledad, pues el acto de amar es individual y siempre se queda con nosotros pues este es un pequeño forastero de corazones ajenos que siempre vuelve a su terruño a pesar de las tormentas… Generalmente se cree que el portador de Amor lo entrega y no se le devuelve porque vale más dar que recibir, pero siempre reaparece tal vez un poco maquillado, reciproco o rechazado, el Amor siempre en nuestro nunca del otro por completo, es algo que se presta y que representa el conjuro fugaz de amar la proyección de las propias cualidades, de los mares de emociones internos, de las alboradas rozagantes de idealización ignorante.
Mi Amor es mío, por el hecho cotidiano de quien lo creó fui yo misma y es vuestro por el hecho cotidiano de que se lo entregue a vuestra merced y que retornará a mí como el hijo prodigo que salió en búsqueda del porvenir teniendo la certeza de que regresaría, porque se dio cuenta que la buena fortuna está en su familia.
Condenado a la inmortalidad el buen Amor nunca desaparece, solo se trasforma y regresa con creces, el Amor no es la idea de estar enamorado, es un estilo de vida que aun en los fracasos permanece perenne a los sentidos del self amado, a las peticiones del mí mismo, del dios interno y los futuros anhelados, amar es… amarse.
Energía
Energía que se aproxima despiadada en mi camino, energía fluida en las estrellas, energía ¡oh! Dulce energía que se cuela en una de las filtraciones de la casa donde moran mis epistemes, mis dilemas, mis poemas y las estelas de mis sentimientos.
Energía que con paciencia apasigua mi resistencia, la amanza y seduce con el destello de su fuerza, fluyendo entre lo solido, entre el agua y el café, Canalizandose en los cuadros de mis nostalgias.
Energía que me llena de alegría, de tristeza, de amor y soledad, energía que fluye con cualquier instante de esos que se quedan en el corazón y que la razón no consume.
Instantes hechos energía, energía hecha momentos, momentos hechos vida y vida hecha tu, hecha yo, hecha gente, vida hecha espiritus que danzan en la mas transcendental de mis memorias, de aquellas vidas que dejamos atras, de aquellas personas que ya no sabemos donde estan pero percnotan en la morada de la ilusión, de los sueños, Sueños hecho ideales que son lo que somos, que son lo que queremos ser y que seguiran siendo esto que te cuento...
¡ENERGÍA!
En construcción
Tu mirada se quedo en mis ojos
Tus labios en los míos, juntados por el sabor de lo
prohibido
Algunas palabras dejadas al azar
Mientras deseo en silencio que me vuelvas a besar
El dulce sabor del almíbar de tus labios
Bálsamo de mi esperanza y lubricador de deseos
Una mirada y un recuerdo…
Lo estábamos haciendo mal
El pretender caminar sin andar no es la respuesta
Pero quedémonos un rato más
Mientras que las nubes se convierten en corderos, en
mujeres y niños
Mientras el brillo de las estrellas nos deje volar
Mientras la terraza no se mueva de lugar
Y mientras que el sol no se le ocurra asomar su
destello maldito
Maldito porque anuncia que todo
termino
Que este adiós tan forzado se ha anticipado
Dejando unos muchos besos a su paso
Dejando corazones agrietados por lo que comienza a
ser pasado
Con anhelos de lluvia que a nadie a mojado
Con ganas que matan todo menos decisiones
Con la locura nos acostamos y en lo correcto
despertamos
Perdón por sentir, perdón si quiero entrar
No volverá a pasar
Solo si dejamos de soñar.
viernes, 25 de julio de 2014
El viaje
Toda gran búsqueda implica una gran disposición, se decía
mientras preparaba la maleta al universo místico del cual no tenía consciencia
que se enfrentaría. Empacar nunca había sido tan catártico, era su vida que
depositaba en aquella maletilla, seleccionando cada pieza como si fuese un
pensamiento, los dolorosos con los que duelen, los hermosos con su par y los
libres con los que huyen de la realidad inaceptable que ya no estaba dispuesta
a continuar viviendo… y así aceleró el taxi con destino a su nueva vida…
Llega
a esa ciudad tan llena de olores y lenguajes extraños. El diccionario no le
alcanzaba para pronunciar aquel palabrerío que deseaba decir, aceptar estar
sola no es tarea fácil… decir adiós a las viejas acostumbradas costumbres,
comenzar de nuevo fue lo que eligió pero no se percató de que tan diferente
seria, fue una especie de vacaciones de las cuales se tenía única y
exclusivamente de compañía a ella misma y ¡vaya! Que difícil compañera de
viajes había escogido. Entre escalas de vuelos y terminales de autobús era como
si se montara en cada aspecto de su vida que necesitaba resignificar, era como
si cada conexión de vuelo en aquellos aeropuertos le dijesen que se quedase,
que leyera entre líneas y que no descansase hasta eso… encontrarse a ella
misma.
No he de mentir que consiguió a cada cual
compañero, no tomaba consciencia que era cada uno de esos personajes, maestros
de vida que no deseaba abandonar pero comprendió entre tantos descensos y
paradas que lo que hace que sea tan importante una persona en la vida de otra
es el dolor de la despedida… Siempre pensando en aquello que le llevo a huir de
tanta realidad aturdente, ¡qué tan fácil puede ser perderse entre la gente!
Pensaba en aquel tren que pasaba por ese túnel oscuro, "a veces solo hace
falta apagar el mundo por un rato y escuchar ese universo que grita estrellas
dentro de mi", volvía a pensar, buscando ánimos para poderse reconectar
con ella, esa, aquella chica que se le hacía tan misteriosa… ¡ella misma!
Aprender, conocer, sumergirse entre culturas y conciertos
callejeros, entre multitudes o entre el simple y profundo mar, puede ser el
baño de humildad que desase los presuntuosos adornos del alma.
Quitarse las mascaras y los ropajes puede ser el más fino
vestido que puede modelársele a la desnudes.
Conectar no con las palabras sino con el silencio, puede
ser la música predilecta de la mente.
Y el amor que combate al miedo de perderse a sí misma,
por demostrarse que ella se podía amar sin amar a la otra mitad de su alma
depositada en ese hombre que la miraba justo en ese preciso momento, el cual
amenazaba con desequilibrar el tan esmerado equilibrio que construyó por todo
ese viaje, puede llegar a ser la mejor balanza para el corazón, pues a veces,
el perder el equilibrio por amor puede llegar a ser el máximo de todos los
equilibrios los cuales conjugan el alma, mente y corazón.
Pero sigue con miedo, con aquellas heridas del pasado, ha
aprendido tanto pero a veces aprender no es suficiente, se necesita actuar,
sentir y experimentar.
Y aquel hombre anciano que ha cultivado durante ese
viaje, que ha sabido escuchar y callar, que la deja atónita frente a cada
decisión que pretende tomar, aquella voz masculina pero contenedora, ese sabio
interno, el chaman de su alma el cual había ignorado por tantos años en su
vida… se reía por la gran tonta acción que estaba a punto de realizar y es ahí,
justo en ese momento, parada en el camino que la llevaría a otro lugar, a su
hogar, es ahí donde se calla y escucha la risa penosa de aquel hombre y le escucha
con tanta atención que las carcajadas entumecían cada musculo e incluso aquel
que pensaba que tenia duro, el corazón.
Repasó todos sus viajes, recordó cada ciudad, cada
personaje, cada bienvenida, cada despedida, cada callejuela, recordó
incluso aquel amigo suyo que frente al mar teniendo de fondo aquel barco
hundido que dejaba ver un poco de sí donde se posaban algunas gaviotas, recordó
cuando le dijo “no se puede hacer la vida más larga sino más ancha, es ahí
donde se mide la felicidad, en la anchura de la vida”. Y como si se fuese
detenido el tiempo supo que ya era feliz, que estaba viva y que su vida ya era
lo suficientemente ancha como para compartirla y solo llegó un nombre a la
mente… ¡si! Era Julián con quien quería estar y con quien deseaba compartir una
tajada de la felicidad que ella había cosechado.
Corrió, lo buscó y por fin lo encontró, cuando con sus
manos levantó su rostro una lagrimilla rodó por su mejilla, señas de que había
pensado en ella y en aquella despedida. Ella la limpió, lo abrazó y sin más
reparo le entrego su corazón en el beso que le siguió, beso que decía “no
tengas miedo, nadie puede amarte más de lo que ya te amas a ti” y así encontró
su equilibro, sabiendo que el amar no implica perderse en el universo de su amado,
pues ella ya había construido una galaxia entera que llevaba su hermoso nombre.
martes, 22 de julio de 2014
Usted
Esa
curva en sus labios cuando sonríe
Ese
brillo en sus ojos al mirarme
Esa
descuidada atención que le presto
Esa
curva disimulada que me estampa al aparecer frente a mí,
Esa
energía inconclusa que se despierta cuando le miro
Esas
ganas de conjugar sus labios con los míos en la lírica de mis entrañas,
Mis
manos pudiendo tocar su acorde y producir el cinetismo de su beso
Su
olor despertador de deseos
Sus
quizás contenidas ganas de intervenir mi vida con una caricia
Mis
insistentes deseos de enamorar su fuero interno con un abrazo que transcribe el
despertar de esa pasión que solo el provoca
Su
misteriosa mente quizás volando o reprimiendo esas utopías nuestras, no lo se.
Mi
libre y vagabunda imaginación jugueteando con la fantasía en un elixir de
sueños y realidades que reclama a gritos que lo haga, que le exprese, que
libere esta cuestión pendiente que hace estragos con mi vida.
El
con su verbo que no coopera pero sus ojos que prometen la vida entera
Y
todo pasando en un solo instante, en un fragmento diminuto de vida, en una
profunda y relativamente corta mirada que
no se explica con esta lírica mundana sino con un pedazo de existir que
es arrebatado en cuestión de segundos por la anatomía de usted…
Si
usted… ese ser que sin nombrar palabra alguna se convirtió en seductor de
placeres pues en un efímero momento me dio alas la vida entera.
lunes, 21 de julio de 2014
Se marchó
Se marchó como esas cosas que pasan a menudo, con la frente en alto y sin mirar a los lados, con nudos en la garganta y en el corazón una palanca que le pedía a gritos desaparecer, estando ella detrás de él con el llanto hecho rio, como esas corrientes de agua que no encuentran su cauce y se desbordan sin medir el desastre… se marchó sin pensarlo tanto, sin dar explicaciones, sin ofrecer al menos opciones para quedarse, se marchó tomando una decisión de la cual juro no despegarse, se marchó con un para siempre pintado en la espalda para que ella lo mirara, se marchó haciendo ruidos silenciosos y aunque escuchaba los sollozos de aquella triste chica no reparo en regresar.
Le dolió mirar hacia atrás por descuido y verla a ella… sin medida su boca hablaba pero ella no podía escucharla, el dolor la cegaba, ¡es tan fuerte despedir a alguien que amabas! Y aunque ella dentro de sí sabía que podía vivir perfectamente sin él, la costumbre de aquel querer le calaba los huesos, su llanto no paraba, era tan intenso el hueco en su pecho… Aquella mirada fría penetraba en su alma como un arma asesina que explota los órganos de los cuerpos pecadores que piden suplicando perdón. Ella quería cambiar todo, estaba dispuesta a seguir con ese cuento del amor verdadero pero muy en el fondo sabía que no volvería, que las mentiras escudriñaban hasta el último rincón de alegría, de felicidad y algarabía.
Ellos… el cuadro perfeccionista de la trágica interrupción del amor soñado, del amor de años, de esos que se prometen para siempre. Ahí yacía ella cuan miserable despedida puede aflorar las viejas heridas y las malas decisiones que trae consigo desilusiones y depresiones, ella que se había obligado a creer que el amor verdadero solo se vive una vez… y luego tenemos a este sujeto, firme como el concreto, tomando una decisión de esas que marcan para toda la vida, con la convicción en el pensamiento y con el corazón roto a mil pedazos, pasando tragos amargos de esto que comienza a ser realidad, no la quería, no la merecía y así, desalmado se sentía.
Las tragedias amorosas son parte de cuadros indestructibles en la memoria de los baúles de anhelos destrozados, son el suspiro encaprichado de almas heridas, de despedidas dramatizadas por el desasosiego y el dolor que llega como el héroe del amor, cerrando la escena con lluvia de melancolía que refrescaran las almas de los pobres personajes que comienzan a vagar sintiéndose incompletos, tras años de sufrimiento absurdo algo cobra sentido al menos. Dos almas separadas que comienzan sus vidas desde la nada.
Y volverán a amar, se volverán a equivocar, lo volverán a intentar y nunca descansarán, alguno más que otro honrando la herida que le enseñó a crecer, otro más que alguno la abrigará con la marca de otro querer pero ninguno de los dos puede negar que no ocurrió, que no hubo amor, que nada se aprendió, pues dentro, en el fondo, en lo más oscuro, un poquito de su corazón el amor tocó y la magia nació.
Se marchó ignorando todo lo que pasaría, inventándose mentiras para no soñarla, se marchó creyendo que todo desaparecería pero se llevó consigo el amor que lo trajo a los brazos de aquella mujer que en esa noche fría dejó de querer, y ella se quedó queriendo ser la que se marchase, queriendo ser la del coraje, queriendo dejar algo que nunca despidió, ella se quedó en la noche fría y desolada, teniendo de compañía sus lagrimas y su almohada, ella se quedo queriendo marcharse… Se marchó.
Forastero de sueños
Forastero
de sueños
Viajero
de vidas
Turista
de emociones negativas
Te
marchaste, la dejaste
Y
con el corazón mal herido
Queriendo
olvidar el camino recorrido
Vomitar
lo vivido
Y recomenzar en la amnesia del olvido de sus
ojos,
Que
recuerdas al mirar los tuyos
Recomenzar
con tu malgastada sonrisa,
Que
hace tiempo que no ves
Forastero
de sueños te llaman
Porque
decidiste fantasear con un sueño que no es el tuyo
Forastero
de emociones
Porque
la felicidad es un bien efímero que no te pertenece
Ladrón
de alegría aunque este en tus labios sabes que es mentira
Y
que te queda sino imaginar,
Que
te queda sino soñar
Que
te queda sino pensar
Pensarla
a ella
A
quien dejaste en aquella primavera
En
el florecer de vuestras vidas
¿Y
para qué?
Para
extrañarte con ella
Para
recordar lo que ella te daba
Para
renunciar a lo que no esperabas
Forastero
de este viaje, que se que te duele
No
hay sino una estrella en el cielo
Que
es aquella que cobija a los viajeros
Que usan de almohada la soledad
Y
se visten de tristeza
Te
fuiste con la certeza de que volverías algún día
Pero
no lo sabes todavía,
Todo
lo has perdido
Y
es una condena, que tan distinguido ser
Transite
en este camino con esos zapatos
Con
el llanto alivias tu pena
Las
lagrimas limpian la herida que te dejo la partida
Que
más queda sino seguir viviendo
Seguir
recorriendo espíritus desconsolados
Las
almas en la que aun no has llegado
No
saben si te quieran recibir
Tu
mismo sabes que has dejado ir
A
la mujer que te abrió sus brazos
Te
consoló en un abrazo
Te
alimento de alegría
En
las hambrunas del tormento
Que
te dio su aliento cuando más lo necesitaste
Y
que con su corazón rozagante
Te abrió la puerta de su vida
Y
nunca se espero esta partida
Pero ella aun te piensa
Aun
no olvida, aun
espera
Tal
vez no toda la vida
Pero
lo hace con mesura y con anhelos
Esperando
verlo de nuevo
Y
pregonar su amor
Amor
que se vio truncado por los juegos de tu mente
Ella
solo quiere que intercepte su sueño con el tuyo
Y
peregrinar en primavera
Cuando
los amores florecen y las almas esperan.
Café
Acompáñame
en un sorbo
Saboréame
con tu culta lengua
Siente
el aroma de la seducción de la tarde,
Aquel
aroma que despierta recuerdos de amor, de sexo
De
aquello que con tus manos acariciabas una vez
Que
podías tocar y sentir.
Trágame
con tu apacible boca,
Siénteme
con tu garganta
Víveme
en un respiro y déjame al final de un soplo.
Aquello
que un día sentiste dentro de ti, aun sigue allí,
Porque
te puedo hacer el amor con el pensamiento,
En
aquel lugar donde tus ideas y las mías se funden
En
un mar de deseo, de olor a caricias y de besos sabor a gloria.
Libérame
en un abrazo y con tu poder penetra mi ser
¡Hazlo!
Que me urge amar,
Que
mis sentidos se claudican si un pedazo de tu pasión
Se
diluye en el líquido del olvido.
¡Ven
y ámame! Estoy con la mente abierta
Para
volar entre delirios y poemas
Para
soñar con múltiples colores
Que
se disuelven en un orgasmo
En
el placer mas fortuito,
Que
es sentirte y besarte,
Olerte
y contemplar tu color,
Tu
esencia y el finito brillo de una noche sin estrellas
Puesta
en tus ojos color violeta.
Ven
que el deseo y la lujuria hacen estragos en mi mente
ven
y con tu ardiente destello incrústame tu beso,
lee
mis labios y anhelos de que por fin esta agonía termine
y
me sientas en tu cuerpo.
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