lunes, 17 de noviembre de 2014

Te vi llegar

Te veo entrar por mis pupilas y acariciar un ladito de mi alma... Te veo llegar entre risas y desprender una aurora de magia... Te veo sentirme en cada mirada, en cada beso y tocarme hasta los huesos... Te siento amándome como los amores de los viejos, despacito pero sin miedos... Te veo oírme con tu mente que desconecta cada una de las dudas que se hacen ausentes... Te siento olerme con tu tacto y me erizo de amor con cada paso, al pasar por mis caderas, espalda y al bajar mi cremallera... Con tus manos logras desprender el perfume del amor que tenía guardado... Te pienso pensándome y se me dibujan mil sonrisas, las mariposas azules se mueven con la brisa que se origina en mi imaginación, el latir de mi corazón y el estallar de mis sentidos por tan solo haber cruzado tu nombre con el mio en la idea recurrente de conocernos antiguamente... Somos un amor antiguo que se renueva con cada mirada, con cada locura y con cada carcajada... Somos un amor de esos de instantes eternos y de besos de madrugadas que con aroma a café se despierta y con libertad se engalana. Te veo llegar mirándome y susurrándole palabras a mis ojos, te veo llegar y mis sentidos se comienzan a despertar... Te vi llegar y no sabía que nos llegaríamos a Amar... Te vi... Y ahora en mi corazón estas.

Te conozco de antes

Sentirte es como escuchar las olas del mar. Besarte es sentir una explosión Volcánica en mis labios. Olerte es viajar al bosque y regresar energizado. Mirar tus ojos es ver el cielo azul en una mañana cuando aún se puede observar la luna, tocarte es acariciar la suavidad de la brisa y despertar contigo es... Sentir el cielo, volar entre el arco iris al rozar tu mano y navegar entre nubes cuando tus labios armonizan palabras para mis oídos. Creo que todo eso ocurre porque tu alma y la mía ya se conocen de antes, antes de la carne y los gustos, antes de que fuésemos vida y cielo... Antes, cuando aún pernoctaba en el aire la esencia de la magia... Porque nos conocemos de mucho antes. Quizá de otras vidas o tal vez de otras dimensiones o en sueños quizás... En viajes astrales o pudiese ser que somos un constante deja vu, quizá nos hemos visto en otras galaxias o cuando nuestras almas salen de nuestros cuerpos a juguetear con la vida, caminando por el mundo y hechizadas entre sueños y encantos...

martes, 11 de noviembre de 2014

¿Vida y Muerte?

Las palabras se las lleva el viento como dicen... ¿y los sentimientos que? Cuando el cuerpo muere ¿se los lleva el alma o se quedan con la carne catectizandos en cada músculo mientras se van pudriendo... mientras los gusanos se agasajan con la putrefacción de aquello que fue dolor, sangre y plaquetas hasta que sucumbe en el polvo y se descoloca de la superficie terrestre? ¿Aquéllo que fue alegría y locura a donde se va cuando se muere? ¿El alma es inmortal o también es decapitada por la trágica y segura idea de la muerte? Los sentimientos y el alma se abrazan con la muerte, suceso que le pone fin a la vida como se conoce... ¿pero a donde va? ¿Quien se los lleva? ¿Que lo dirije? ¿Morimos y renacemos o renacemos para morir? quizá porque ya tantas vidas han pasado y llevarla a cuestas, a rastras no sea la respuesta,  seria mejor entregarse al misterioso desatino de seguir el destino que intentar sobrevivir con el cúmulo de karmas que maquillan la realidad logrando hacernos creer que todo lo que ocurre es nuestra responsabilidad. La muerte es el orgasmo del destino donde este sucumbe en el placer idílico de la vida. El destino es el vehículo donde viaja la muerte coqueteandole a la vida. Y la vida es una niña virginal con episodios esquizofrenicos que bebe tragos de sarcasmo y mentiras, acompañado de un cóctel de amor y energía el cual contiene además soledad y compañía... En el fondo de los fondos se encuentra el trascender, un tipo callado, bohemio, intelectual y espiritual que no espera nada a cambio. Y que a veces con lo escuro se tiende a escudar queriendose ocultar... A la vida le gusta el trascender, el cual es esposo de la muerte y todo se convierte en una tragicomedia dramática barata si no se sabe elegir. Y en fin Existir, existiendo... Vivir, viviendo... Morir, muriendo... Trascender, trascendiendo. Entonces... ¿la vida es el destino que lleva a la muerte donde trascendemos?